La importancia de la reanimación cardiopulmonar o RCP

La importancia de la reanimación cardiopulmonar o RCP

La RCP es una medida de primeros auxilios que se debe realizar cuando una persona ha entrado en parada cardiorrespiratoria. Su correcta ejecución puede ayudar a salvar la vida de la persona afectada.
La RCP o reanimación cardiopulmonar es una técnica de emergencia que se lleva a cabo cuando una persona está en parada cardiorrespiratoria, es decir, ha dejado de respirar o su corazón ha dejado de latir.

¿Qué es y cómo se practica?

La RCP se realiza a fin de mantener el flujo sanguíneo irrigando a los diferentes órganos. De esta forma, se mantiene por un tiempo la oxigenación de los tejidos.
La reanimación cardiopulmonar combina maniobras para mantener la oxigenación (respiración boca a boca) con otras destinadas a preservar la circulación sanguínea (compresiones cardíacas). Se trata de una medida básica a la hora de prestar primeros auxilios a una persona, antes de que llegue la ayuda médica.
Existen diferentes técnicas de RCP en función de la edad o el tamaño de la persona a reanimar. Encontrándose así RCPs para adultos y niños mayores de 8 años, para niños de 1 a 8 años y para bebés.
Como consideración inicial, en las ocasiones en que se requiera practicar la reanimación cardiopulmonar, lo más conveniente es, en primer lugar, llamar a los servicios de emergencia, y a continuación, prestar los primeros auxilios necesarios.

RCP para adultos y niños mayores de 8 años



En primer lugar se debe evaluar si la persona está consciente moviéndola levemente, preguntándole si se encuentra bien y observando si hay o no respuesta.
Una vez se ha detectado la parada cardiaca, se coloca a la persona estirada boca arriba, prestando especial atención a la existencia de lesiones de columna, en cuyo caso se debe evitar mover la cabeza y el cuello. A continuación, se llevan a cabo las compresiones cardíacas:

Tras esto se comprueba si la persona respira, moviéndole la barbilla hacia arriba con los dedos y presionando su frente hacia abajo con la otra mano. Se  observa y escucha si hay o no respiración. En caso de que la persona no respire se lleva a cabo el boca a boca:

Repita las 30 compresiones y las dos insuflaciones intercaladas hasta que la persona responda o llegue la ayuda médica.

RCP para niños de 1 a 8 años



De igual forma que en el anterior tipo de reanimación, se debe comprobar si el niño está consciente y lúcido, para ello, se le sacude levemente y se le pregunta si está bien, observando si hay o no respuesta.
Si no hay respuesta, se coloca al niño estirado boca arriba (evaluando si existe riesgo de  lesión medular) y se realizan las compresiones cardíacas:

A continuación, se procede a comprobar si el niño respira y en caso de no ser así, se lleva a cabo la respiración boca a boca de la misma forma especificada en el apartado anterior. Las compresiones y las insuflaciones se repiten alternadas hasta que el niño responda o lleguen los servicios de emergencia.

RCP para bebés



Nuevamente, antes de proceder a la reanimación se debe comprobar si el bebé está consciente y responde a estímulos, moviéndolo o sacudiéndolo suavemente.
Si el bebé no responde, se llevan a cabo las compresiones, colocándolo cuidadosamente boca arriba (evaluando si existe riesgo de lesión medular):

Después, compruebe la respiración del bebé y si no le escucha o siente respirar realice la respiración boca a boca de la misma forma especificada en el apartado anterior. Prosiga con las compresiones y las insuflaciones alternadas hasta que el niño responda o lleguen los servicios de emergencia.

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